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1.- Se hace una prueba inicial de impresión para comprobar que todos los elementos funcionan. En este punto se decide qué piezas deben cambiarse o si todo el toner debe desecharse. 2.- Se abre el cartucho y se separa la unidad de limpieza y el depósito. 3.- Se retira el tambor y se limpia con un paño impregnado en óxido de cerio. Si está defectuoso se deposita en el contenedor especialmente habilitado para ello. 4.- Se retira el rodillo de carga y se limpia con jabón. 5.- Se vacía el depósito de tóner residual que pudiera quedar y se aspira. Los restos de tóner se depositan en un recipiente específico. 6.- Con un bastoncillo humedecido en alcohol isopropílico se limpian los contactos del rodillo de carga del tóner por donde circula la corriente eléctrica. 7.- Se desmonta el rascador y se limpia con óxido de cerio. 8.- Se retira el rodillo magnético, se aspira y se limpia con papel. 9.- Se llena el depósito con toner. 10.- Se coloca un precinto para evitar pérdidas de toner. 11.- Se instalan los engranajes y ejes en el toner. 12- Se pone la tapa y se ensambla la unidad de limpieza y el depósito del toner.
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